COMENTARIO BÍBLICO GÉNESIS 1:4
Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas
“El primer elemento creado es la luz, indispensable para poder reconocer y distinguir cualquier otra cosa”Las primeras palabras dichas por Dios que nos narra la biblia es: SEA LA LUZ. Y como resultado de esa expresión creadora fue la luz. Y Ese resultado de su expresión creadora le pareció bueno. ¿Qué es lo primero que dices cuando te levantas? La biblia nos muestra a Dios en su primera expresión dando palabra de bendición ¿tu primera expresión del día es de luz, o es de tinieblas? Porque de la misma manera que esa primera palabra creadora de Dios tuvo un resultado, la tuya también va a tener un resultado, bueno o malo.
¿QUIERES EMPEZAR EL DÍA ILUMINADO? –inicia a hablar palabras de luz. “la felicidad o la desdicha, la prosperidad o la miseria, la guerra o la paz muchas veces dependen de la palabra dicha”.
Y VIO DIOS.
En todo el proceso de la creación miramos a Dios analizando toda la obra que hizo, el más mínimo detalle, todo lo valora. Todo líder de cualquier grupo debe aprender esta base bíblica que nos enseña el Señor desde el principio; el analizar con ojo crítico la obra que estamos haciendo.
¿Ya visualizaste el ambiente que has creado en tu grupo? ¿Es bueno? ¿La obra que acabaste de hacer le hiciste un juicio de valor? ¿Cuál fue el resultado?La frase “Y VIO DIOS” se puede entender como: “mirar detenidamente”. Dios en cada obra que hacía se detenía a mirar cómo estaba quedando. Detente de vez en cuando a mirar cómo está quedando tu obra. ¿Te has detenido a observar cómo estás trabajando últimamente? ¿Cómo estás sirviendo?
Si tomas este principio celestial en tu vida, vas a ir mejorando en toda obra que emprendas, lo positivo lo vas a mejorar, y lo negativo lo vas a cambiar para bien. Un pensador dijo en una ocasión: la concupiscencia de la mente puede ser eliminada con un intenso autoanálisis y una entrega total a Dios y a su gracia.
LA LUZ ERA BUENA.
Una de las razones por lo cual es buena la luz, es porque Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él. Además porque la luz sobrepasa a las tinieblas en potencia y realidad: “la gracia sobre el pecado, el bien sobre el mal, lo celestial sobre lo infernal”. Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas (Ec. 2:13).
La luz en la biblia tiene varias interpretaciones que vamos a mirar para darle una aplicación para nuestras vidas. Se interpreta la palabra de Dios como luz: “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” (Sal. 119-105). Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones (2 P. 1:19).
El conocimiento de la palabra es luz para los hombres, y esa luz es buena, es agradable, y es beneficiosa. Toda persona que se interese por escudriñar la palabra de Dios con corazón humilde, se encontrará que es beneficiosa para su vida integral; el hombre en la palabra del Señor encuentra iluminación para saber cómo tratar a su familia, cómo invertir su tiempo, sus recursos, cómo tratar con las más argüidas adversidades, la palabra es luz para toda ocasión.
El escritor de hebreos, nos muestra la luz como proceso de conversión: “Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos” (He. 10:32).
Para quien no ha recibido a cristo en su corazón permítame decirle que si Dios dijo que la luz era buena, y la conversión es iluminación; entonces Dios te está diciendo que tu conversión a sus caminos es buena. De pronto te estás preguntando ¿será bueno que me convierta al evangelio? –sí, porque la luz es buena, es agradable, es beneficiosa para tu vida si la aceptas en tu corazón.
“Porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz” (Pr. 6:23). También nos afirma la palabra de Dios, que sus mandamientos son luz para los hombres, y por ser luz son buenos todos sus mandatos. Los mandamientos escritos en la biblia no son una carga para que el hombre se sienta agobiado, tampoco son leyes puestas para infundir miedo; son un camino trazado para que el hombre viva de una manera buena en la tierra, son instrucciones de un padre que sabe todas las cosas, para librarnos de muchas tragedias.
El pensante de Eclesiastés dice que la sabiduría del hombre ilumina su rostro (Ec. 8:1). Y el salmista dice que “luz está sembrada para los justos, y alegría para los rectos de corazón” (Sal. 97:11). La luz en la vida del hombre es buena porque llena su existencia de alegría, su rostro no se ve opacado sin vida, sino que se ve manifestada
la vitalidad en su rostro y mirada, para ser realmente feliz el hombre necesita esa buena luz que es Cristo Jesús y su palabra.
Dios vio que la luz era buena, y todos los que son luz y siguen la luz, también le parece buena esa luz, pero hay también un grupo de personas que la luz les estorba y les afecta; los que practican cosas en las tinieblas. Los que hacen el bien, y sus obras son puras, cuando salga a la luz todo lo que hacen van a ser alagados y premiados con la admiración; pero los que andan en tinieblas, no quieren que la luz aparezca, pues de llegarse a saber todas sus fechorías van a ser avergonzados y seguramente sufrirán las consecuencias del desprecio. Por eso el salmista muy confiadamente dice: LOS QUE MIRARON A ÉL FUERON ALUMBRADOS Y SUS ROSTROS NO FUERON AVERGONZADOS.
Y SEPARÓ DIOS LA LUZ DE LAS TINIEBLAS.
Vemos que Dios desde el principio está apartando, el verbo hebreo badar, significa; separar, apartar, diferenciar. Lo que está haciendo Dios es apartar su obra preciada (la luz), de lo que está común mente. Dios ve que está su obra buena, y la separa, no elimina las tinieblas, sino que las pone aparte.
Dios tiene la libertad para unir o separar. Vemos que en versículo 1 hace el cielo uniendo dos elementos opuestos (agua y fuego), pero ahora está separando la luz de las tinieblas.Cuando Dios separa, es porque definitivamente no pueden convivir. Y cuando Dios quiere unir tiene su fundamento en el propósito suyo. Además de Dios unir parejas une propósitos y ministerios. Muchas veces Dios quiere separarte de alguien o algunos, porque Él sabe que tú eres luz y ellos son tinieblas, de ahí viene la gran frase bíblica. “no tiene comunión la luz con las tinieblas”.
Dios te quiere unir con una pareja para que además de tener compañía, cumplan el propósito de Dios. Pero cuando la persona que tú quiere por pareja, te aleja del propósito divino, no te conviene porque es tinieblas y tú eres luz, y Dios ya los separó desde el principio. La palabra de Dios dice: “no andéis en yugo desigual”.
El que quiere unir luz con tinieblas es Satanás, y desde el principio a tratado de hacer esto. Por eso dice el apóstol que él se disfraza como Ángel de luz, para que lo dejen ingresar donde está la luz, y meter oscuridad, por eso se necesita el discernimiento del Espíritu en la vida del cristiano, para saber distinguir que es luz y que es tinieblas, y así poder apartar las tinieblas de su vida. Dios por medio del profeta Ezequiel amonesta a los sacerdotes porque “entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio”.
Y esa misma artimaña el maligno realizó en los primeros siglos del cristianismo, para tratar de desfigurar la visión verdadera del evangelio de Jesús. Como no pudo destruirlos por medio de la persecución, sino que al contrario se multiplicaban en gran manera, entonces su estrategia fue unir el paganismo romano con el evangelio de Jesús, haciendo una desfiguración de la sana doctrina, pero aunque trató de unir la luz del verdadero conocimiento, con las tinieblas del paganismo (y lo logró en cierto grado), la luz verdadera resplandece hasta el fin, y las tinieblas van a ser destruidas para siempre.